Agricultura defiende su actuación en el sector lácteo ante el creciente malestar de los productores

El Ministerio de Agricultura ha reiterado su compromiso con el sector lácteo tras la reunión de la mesa de vacuno de leche celebrada en Madrid este miércoles 8 de abril de 2026, en un contexto marcado por el aumento de la tensión entre productores e industria. Durante el encuentro, el Departamento ha insistido en la necesidad de aplicar con rigor la normativa vigente y ha apelado a la responsabilidad de todos los eslabones de la cadena para garantizar relaciones comerciales equilibradas.
Desde el Gobierno se ha puesto el acento en el papel de herramientas como la Ley de la Cadena Alimentaria y el denominado paquete lácteo, subrayando su importancia para reforzar la transparencia y evitar desequilibrios. Asimismo, se ha recordado que el sector lácteo figura entre los más supervisados por la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), que prevé intensificar los controles y anima a los operadores a trasladar posibles irregularidades.
En cuanto a la evolución del mercado, el Ministerio ha trasladado una visión relativamente estable, con un ligero crecimiento de la producción en los primeros meses de 2026 y precios en origen que se sitúan por encima de la media comunitaria. No obstante, ha reconocido la incertidumbre derivada del contexto internacional, especialmente por el encarecimiento de insumos clave como la energía y la alimentación animal.
Frente a este diagnóstico, las organizaciones agrarias han expresado una valoración muy distinta de la situación. A la salida de la reunión, representantes de Asaja y COAG han criticado la falta de medidas concretas y han acusado al Ministerio de no actuar con la contundencia que requiere el momento actual. En su opinión, la industria mantiene una posición dominante que está condicionando las negociaciones contractuales sin margen real para los ganaderos.
Las organizaciones han alertado de que los nuevos contratos plantean reducciones de precio de hasta nueve céntimos por litro, lo que consideran inasumible para muchas explotaciones, especialmente en un escenario de incremento de costes. Además, denuncian que estos acuerdos se están imponiendo sin negociación efectiva, lo que podría contravenir la normativa vigente.
En este sentido, han anunciado su intención de trasladar a la AICA distintos casos para su investigación, al entender que podrían existir incumplimientos de la Ley de la Cadena Alimentaria. También han advertido de que la presión sobre las explotaciones está derivando en situaciones límite, con ganaderos que optan por no firmar los contratos y se enfrentan a la pérdida de recogida de su producción.
El desacuerdo entre las partes mantiene bloqueada la situación, mientras el sector productor reclama una intervención más decidida de la Administración para corregir los desequilibrios y garantizar la viabilidad de las explotaciones.




