Virus Shamonda: qué se sabe de los focos detectados en España y cómo afecta a las vacas

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) confirmó la semana pasada la detección del virus Shamonda tipo 1 en siete explotaciones de ganado bovino de Córdoba y Toledo, después de que el Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete, Laboratorio Nacional de Referencia, validara los resultados positivos. Pero… ¿Qué se sabe de este virus y cómo afecta a las vacas y a la leche que producen?
El Shamonda pertenece al género Orthobunyavirus y al serogrupo Simbu. Su transmisión se produce principalmente a través de la picadura de dípteros del género Culicoides. Hasta 2026, el virus se había detectado de forma esporádica en distintas regiones de África y en Japón, pero durante el verano se identificó por primera vez en Europa Central. El primer foco europeo se registró en Suiza a finales de julio y posteriormente se notificaron casos en Alemania, Francia, Austria, Bélgica, Países Bajos, Liechtenstein e Italia. En Europa se han identificado dos tipos genéticamente diferenciados; el que circula actualmente en España es el Shamonda tipo 1.
Fiebre, diarrea y una menor producción de leche
En las vacas, el virus Shamonda puede provocar fiebre y diarrea, además de una reducción de la producción de leche de entre un 10 % y un 20 % durante unos siete a diez días. Los primeros síntomas pueden aparecer entre dos y cinco días después de la infección.
Aunque el virus puede afectar a muchos animales de una misma explotación, la mayoría de las vacas adultas se recuperan y, hasta el momento, no se han registrado muertes directamente relacionadas con la enfermedad. El principal impacto para las granjas de leche está, por tanto, en la pérdida temporal de producción y en los posibles problemas durante la gestación, ya que la infección puede provocar abortos o malformaciones en los fetos.
El virus también puede infectar a ovejas y cabras, aunque sin síntomas aparentes. En caballos se han detectado animales positivos, pero por ahora no se ha podido confirmar que los signos nerviosos observados estén relacionados con el virus.
Sin vacuna: la prevención se centra en el control del vector
Actualmente no existe una vacuna frente al virus Shamonda, por lo que la prevención se centra en reducir la exposición de los animales al vector y mantener una vigilancia veterinaria adecuada.
El MAPA recomienda medidas dirigidas al control de los Culicoides, entre ellas el uso de repelentes y productos insecticidas autorizados, además del seguimiento de los animales que presenten signos compatibles con la enfermedad. Las organizaciones agrarias también han insistido en la importancia de la vigilancia y de una actuación rápida ante posibles casos.
El virus no afecta a la calidad de la leche
Una de las principales cuestiones para el sector lácteo es si la presencia del virus puede afectar a la seguridad de la leche y sus derivados. El MAPA y EFEAgro señalan que el Shamonda no es una zoonosis y no existen evidencias de transmisión a las personas. Por el momento tampoco se han establecido medidas restrictivas sobre el consumo de leche, carne o productos derivados.
La situación, no obstante, continúa bajo vigilancia. El Ministerio está analizando nuevas sospechas en otras zonas de España, mientras el avance del virus por distintos países europeos mantiene al sector ganadero atento a su evolución.




