Ganaderos denuncian que leche de la UE se vende con apariencia española

El debate sobre el etiquetado y el origen de los alimentos vuelve a primer plano en el sector lácteo. Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha denunciado públicamente lo que considera una práctica comercial destinada a generar confusión entre los consumidores: la utilización de nombres, imágenes y elementos gráficos que evocan comunidades con gran tradición ganadera en España para vender leche cuyo origen real figura únicamente como “Unión Europea”.
Según la organización, en distintos establecimientos de la gran distribución se están ofreciendo bricks de leche a precios especialmente bajos que incorporan referencias visuales a territorios como Asturias o Galicia. Sin embargo, al revisar el etiquetado, el consumidor comprueba que la procedencia indicada no es España, sino la UE, sin mayor detalle sobre el país concreto de producción.
Desde Cooperativas sostienen que esta estrategia se apoya en el prestigio de la leche española para facilitar la salida de excedentes lácteos de otros Estados miembros. Además, advierten de que estos productos llegan al lineal con precios inferiores a los que actualmente se pagan en origen en España, lo que, a su juicio, ejerce una presión añadida sobre los ganaderos y cooperativas andaluzas.
La situación no se limita a la leche líquida. La federación asegura que también se observa una creciente presencia de quesos importados a bajo coste, elaborados en países del norte de Europa con mayores volúmenes de producción. Esta entrada de producto más barato, explican, impacta directamente en la competitividad de las elaboraciones nacionales y en la estabilidad de los precios.
El contexto productivo tampoco juega a favor del sector español. Mientras en algunos países europeos la producción láctea se ha incrementado, en España continúa la tendencia descendente. En Andalucía, pese a un ligero repunte del precio medio percibido por el ganadero durante el último año, el volumen total de leche producido ha seguido reduciéndose, lo que limita la rentabilidad de las explotaciones.
A nivel nacional, el número de granjas activas se sitúa en mínimos históricos tras una década marcada por el cierre continuado de explotaciones. Para Cooperativas, el productor sigue siendo el eslabón más vulnerable de la cadena alimentaria, especialmente en un escenario de elevados costes de producción.
Ante este panorama, la organización hace un llamamiento tanto a la distribución como a la industria para reforzar la transparencia en el etiquetado y evitar mensajes que puedan inducir a error. Asimismo, invita a los consumidores a revisar con atención el origen indicado en los envases y a valorar el impacto de sus decisiones de compra en la sostenibilidad del tejido ganadero nacional.




