El consumo de lácteos supera los 500 euros por hogar y refuerza su peso en la cesta de la compra en España

Cada hogar español destina una media de 529 euros al año a productos lácteos, una cifra que consolida a esta categoría como uno de los pilares del consumo alimentario en el país. Así lo recoge el análisis presentado por Worldpanel by Numerator en el marco del Día Internacional Lácteo, organizado por la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FeNIL), que destaca el papel estructural de los lácteos en la cesta de la compra y su capacidad para impulsar el dinamismo del mercado.
Según el informe, los lácteos se sitúan ya como la segunda gran categoría de alimentación por peso en el gasto de los hogares españoles, muy cerca de la carne fresca y congelada. Su presencia es prácticamente universal: llegan al 100% de los hogares y alcanzan a 42,8 millones de consumidores en todo el país, lo que confirma su condición de producto básico en la dieta cotidiana.
El estudio también subraya su relevancia en los hábitos de compra. En España se realizan alrededor de 76 actos de compra anuales relacionados con productos lácteos, y su presencia se extiende a casi la mitad de los momentos de consumo de alimentos y bebidas. En concreto, el 46% de las ocasiones de ingesta incluyen algún derivado lácteo, lo que refleja su integración en rutinas diarias más allá de momentos tradicionales como el desayuno.
En este sentido, la categoría ha ampliado su presencia hacia nuevos contextos de consumo como el snacking, los descansos a media jornada o el consumo entre horas. Productos como yogures, quesos, batidos o postres lácteos han contribuido a diversificar los usos y a adaptarse a estilos de vida más fragmentados y dinámicos.
Otro de los aspectos destacados es el efecto tractor de los lácteos en la cesta de la compra. Las cestas que los incluyen suelen ser más completas y abarcan un mayor número de categorías. Aunque representan el 10,5% del valor del mercado alimentario, los productos lácteos generan en torno al 15% del crecimiento del sector, lo que evidencia su capacidad para impulsar el conjunto del consumo.
La innovación es otro de los motores clave de su evolución. La industria concentra el 13% de las innovaciones del mercado alimentario y mantiene una elevada tasa de éxito, con una de cada dos novedades situándose por encima de la media. Estas propuestas, orientadas a la salud, la conveniencia o el placer, aportan además un crecimiento incremental superior al de los lanzamientos convencionales.
En conjunto, el sector lácteo refuerza su posición como un actor estratégico tanto en la economía como en la alimentación diaria de los españoles.




