Israel abre el camino a la leche sin vacas

La llamada “leche del futuro” ya ha dado el salto del laboratorio al consumo real. En Israel, cafeterías, hoteles y restaurantes han comenzado a servir The New Milk, una leche elaborada sin ordeño animal y obtenida mediante fermentación de precisión. El producto es el resultado de la colaboración entre la startup biotecnológica Remilk y la histórica Gad Dairies, y supone un nuevo hito en la evolución del sector lácteo.
A diferencia de las bebidas vegetales, The New Milk se presenta como una leche real desde el punto de vista funcional. Su desarrollo se basa en la producción microbiana de β-lactoglobulina, una de las principales proteínas del suero de la leche de vaca, obtenida de forma idéntica a la natural, pero sin intervención animal. Este ingrediente cuenta ya con la aprobación de distintos reguladores internacionales, lo que ha permitido su comercialización inicial en el mercado israelí.
Cafeterías como banco de pruebas para la innovación
El lanzamiento se ha centrado estratégicamente en el canal cafetero, un entorno especialmente exigente. No es casual: en Israel, la mayor parte del consumo de leche se produce en bebidas a base de café. Por ello, la primera versión de The New Milk ha sido formulada específicamente para baristas, con capacidad para espumar correctamente, resistir el vapor y ofrecer un comportamiento en taza equivalente al de la leche entera convencional.
Tras esta fase inicial, la hoja de ruta contempla la llegada al canal minorista con versiones clásicas y sabor a vainilla a partir de 2026. Además de reproducir sabor y textura, el producto incorpora ventajas nutricionales destacadas: no contiene lactosa ni colesterol, presenta un contenido reducido de azúcar, está enriquecido con calcio y vitaminas y cuenta con certificación kosher-pareve.
Desde Gad Dairies califican este lanzamiento como un punto de inflexión histórico para la industria, al combinar décadas de experiencia láctea con tecnología de vanguardia. Para Remilk, supone la demostración práctica de que es posible producir leche reduciendo significativamente el uso de recursos y el impacto ambiental asociado a la ganadería.
El interés no se limita a Israel. Empresas como Perfect Day, New Culture o ImaginDairy avanzan en desarrollos similares, aunque en Europa su llegada dependerá de la aprobación de la EFSA. Mientras tanto, Israel se consolida como un laboratorio real para estos nuevos alimentos, en un contexto donde muchos consumidores buscan reducir la leche convencional sin renunciar a su experiencia sensorial.




