Alergia a la proteína de leche en niños
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Alergia a la proteína de la leche: todo lo que debes saber

La alergia a la proteína de la leche o ALVP afecta al 2,5% de la población. Descubre qué es, sus causas, síntomas y prevención.

11 noviembre 2021

Alergia a la proteína de leche en niños
Un bebé tomando el biberón.

¿Qué es?

La alergia a las proteínas de leche de vaca o APLV es una reacción adversa causada por una respuesta del sistema inmunológico a la leche y a otros productos lácteos. Sin embargo, la alergia a las proteínas de la leche pueden ser causadas independientemente del origen de la misma. La leche de cabra, de oveja o de búfala son las más comunes, aunque existen más casos. De hecho, aunque se produce en menor medida, también existen personas alérgicas a la leche de soja.

La alergia a la proteína de la leche en la actualidad solo afecta al 2,5% de la población y, en concreto, se concentra en la horquilla que va de los 0 a los 2 años.

No confundir APLV con intolerancia a la lactosa

La alergia a las proteínas de la leche y la intolerancia a la lactosa son dos afecciones que habitualmente se confunden. No obstante, son dolencias diferentes.

La alergia a las proteínas de la leche es una alergia de tipo alimentario que provoca una reacción del sistema inmunitario a las proteínas presentes en la leche de vaca.

La intolerancia a la lactosa es la incapacidad que algunas personas tienen para digerir el azúcar (lactosa) de la leche. Para poder digerir la lactosa se necesita una cantidad mínima de una enzima llamada lactasa, producida en el intestino delgado. Los intolerantes no cuentan con la cantidad suficiente de lactasa y son incapaces de digerir la lactosa, por lo que esta permanece en el intestino. Como no son capaces de absorberla se producen algunos de los síntomas más característicos de esta afección, como diarrea, cólicos estomacales, gases, hinchazón y náuseas y vómitos.

Por lo tanto, ¿en qué se diferencian? Una es una alergia, por lo que en la APLV interviene el sistema inmunológico. Pero la otra es una intolerancia, por lo que el sistema inmunitario no se ve implicado.

Síntomas

Las personas alérgicas a la proteína de la leche (APLV) pueden manifestar síntomas después de haberla ingerido en un periodo de tiempo que transcurre desde un par de minutos a un par de horas, aproximadamente. Aunque además de no afectar a todo el mundo por igual, los síntomas pueden variar de una persona a otra.

En concreto, la respuesta inmunológica que causa la alergia puede producirse a través de dos mecanismos:

  1. Alergia a leche mediada por IgE. Este es el ejemplo más común. En este caso, la alergia se produce a través de la inmunoglobulina E (IgE), un anticuerpo responsable de reacciones inmediatas una vez se ha producido la ingesta. Por ello, la reacción alérgica se produce en una ventana ventana de tiempo que nunca supera la hora.
  2. Alergia a leche no mediada por IgE. Aunque con menos frecuencia, la leche puede ser la causante de reacciones adversas causadas por anticuerpos de clase no mediada por IgE. A diferencia de la alergia mediada por lgE, la aparición de los síntomas de este tipo de alergia se manifiestan tardíamente. 

Indistintamente del tipo de alergia a la proteína a la leche que manifieste el individuo, esta es la principal sintomatología que puede manifestar:

  1. Erupción cutánea
  2. Dermatitis atópica
  3. Angioedema
  4. Falta de aire
  5. Diarrea
  6. Mareos y desmayos
  7. Náuseas y vómitos
  8. Dolor abdominal
  9. Congestión nasal y nariz mocosa
  10. Voz ronca o rasgada
  11. Sibilancias
  12. Anafilaxia

Causas

Todas las alergias están relacionadas con un mal funcionamiento del sistema inmunológico, y eso es lo que ocurre con la alergia a la proteína de la leche. El propio sistema inmunológico identifica a las proteínas de la leche como dañinas para el organismo y produce anticuerpos de inmunoglobulina E (IgE) para neutralizar la proteína. A partir de este momento, el organismo libera histamina y otras sustancias químicas cada vez que el individuo ingiere cualquier alimento que cuente con estas proteínas, causando alguno o varios de los síntomas mencionados anteriormente.

En total, la leche de vaca contiene más de 40 proteínas. ¿Cuáles de estas proteínas (alérgenos) causan la alergia a las proteínas de la leche?

  • Caseína: Aparece en la cuajada de la leche y representa el 80% del total de la proteína que hay en la leche de vaca. 
  • Suero: Se encuentra en la parte líquida de la leche una vez ha cuajado. Las principales proteínas séricas presentes en la leche de vaca son: la seroalbúmina bovina (la principal), la ß-lactoglobulina (10%) y la a-lactoalbúmina (5%).

Alergia a la proteína de la leche en niños

La alergia a las proteínas de la leche de vaca es el tipo de alergia alimentaria más común en los lactantes. Esto se debe a que la leche es el primer alimento que toman en grandes cantidades, lo que puede desembocar en la alergia a las proteínas de este alimento. 

Entre el 0,5 y el 2% de los niños son alérgicos a la proteína de la leche. Sin embargo, esta afección es puramente transitoria y desaparece en el 80% de los casos a medida que los niños crecen.

Otro problema derivado de la alergia a la proteína de la leche en los niños es que los que la padecen son propensos a manifestar otros problemas de salud. Algunos de estos pueden ser otras alergias alimentarias, como a los huevos, soja o carne vacuna, o alergias a los ácaros, polen u otras sustancias.

Factores de riesgo

Existen una serie de factores de riesgo a considerar de cara a un posible desarrollo de alergia a la proteína de la leche. En el caso de adultos y niños, aunque sobre todo para este último grupo, estos son los principales factores de riesgo para contraer este tipo de alergia:

  • Factores dietéticos: Se producen cuando no se consumen suficientes ácidos grasos poliinsaturados o por una deficiencia de vitamina D.
  • Factores hereditarios: Antecedentes de familiares que padecen la misma alergia o por la mutación del gen de la filagrina.
  • Factores microbianos: Debido a que la flora intestinal de los niños lactantes contiene más bacterias y anaerobios y menos levaduras de las que deberían estar presentes.
  • Factores obstétricos: Estos son los ocasionados cuando se produce un parto por cesárea o en el caso de los primogénitos y primogénitas.
  • Factores alimenticios: Los niños que no se alimentan en exclusiva de leche materna durante los 6 primeros meses de vida corren más riesgo de desarrollar una alergia a la proteína de la leche que los que son amamantados por completo. 
  • Por exposición a ciertos alérgenos: Esta exposición puede producirse tanto intraútero como durante la lactancia materna.
  • Por ingesta de antibióticos: Cuando un niño debe ingerir antibióticos a una temprana edad tiene más posibilidades de contraer APLV y otro tipo de alergias, ya que los antibióticos alteran las bacterias del tracto gastrointestinal.

Prevención

No existen maneras como tal de prevenir la alergia a la proteína de la leche de vaca. Por lo que, de sospechar que tú o tu hijo la padece, la mejor opción es visitar a un profesional sanitario y frenar el consumo de productos lácteos. Con su ayuda, podrás descubrir cuáles son los mejores alimentos sustitutos para suplir los nutrientes que aporta la leche.

Del mismo modo, los alérgicos a la proteína de la leche deben prestar especial atención a aquellos alimentos que contengan altas concentraciones de caseína, la proteína principal de la leche y posible causante de la alergia. Algunas carnes y pescados son otros de los alimentos que también contienen esta proteína.

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